¿Te puedo preguntar quién cresta eres tú para venir a juzgarla? ¿Quién te ha dado derecho a llamarla "monstruo" o "monstruito"? como le decías para suavizar la imagen impúdica que tienes de ella y su corazón. Nada sabes del amor o el cariño, ignoras cualquier imagen de belleza porque en tu creencia de querer saberlo todo en realidad no sabes nada, por algo tuviste que volver a empezar desde cero el idioma de los cisnes, va te faire des autres choses, please!. ¿Me puedes decir quién te crees para venir a entregarme regalos con mensajes en cuatro o cinco sentidos figurados? "espantacucos" les llamas, espántate tu misma y tus juicios de valor (crees que la pobreza te da derecho a medir con reglas a quien te de la gana) aléjate con tus amigos que son de mentira y no te conocen (reniegan de tu persona, sabes) y vuelve donde estás encerrada. Más encerrada estás, tienes una venda en los ojos permanentemente, a diferencia de ella que en su pensamiento al menos asume su condena, por eso engordas sin comer y tu cabeza falla, como todo tu cuerpo.Conozco tantas como tú, aquellas que creen ser esforzadas mujeres perfectas y plenas de belleza y juventud, todas creyendo ser la pareja perfecta, la "polola" ideal, aquella que lo dio todo por su relación, y fueron incomprendidas por su hombre, porque busca siempre seguir el modelo gastado ya de tanta normalidad, creyendo que el matrimonio te hará feliz algún día, el final de tu vida, aquel momento en el que todo permanecerá estático y no tendrás nada más que hacer salvo disfrutar de la compañía eterna del puerco muerto a tu lado, los hijos que crecerán en esta inmunda ciudad, golpeando a otros suponiendo que es por pertenecer a una raza superior, pero en realidad, sólo buscan el espacio vital que tu misma les has quitado con el solo hecho de existir y darles vida.
Sabes ahora que el títere con el que te burlaste del teatro (del teatro no se puede escapar, me dijo una muchacha hermosa), está en manos de algún mocoso desconocido y tu tarjeta en la cual pretendes insinuarme que no te busque como pareja, está en la basura completamente rota ¿Yo buscarte como pareja? cuando fueron otros, esos que no entienden nada de la vida y menos de mi vida, los que pretendieron en algún momento llevarme por ese limbo que pudo haberse pasado por mi cabeza pero jamás en mi corazón. Quererla a ella fue la plenitud para mi; comprobar que son esas relaciones fugaces, esos soplos en los que el metro cierra sus puertas repentinamente, los que más disfruto.
No es justo que me uses como la imagen iconográfica de lo que detestas. No te voy a pedir disculpas por el hecho de encarnar aquello de lo que escapaste, pero me duele que no hayas escogido a otra persona. Conoces muchas más que son iguales (yo no las conozco) pero me has utilizado a mi para golpear. Somos, definitivamente, de razas distintas. A un lado estás tu y los monstruitos (perdón, es que no puedo evitar ofenderlas), los que quieren volar, los que sólo tocan piel y ven más allá de lo que hay en los ojos de color. Al otro lado, estoy yo, están los matrimonios de mentira, los obesos, los patriotas, los que tenemos moral para juzgar las inmundicias que ustedes continuamente inventan, somos la barrera que los contiene, somos la chimenea de mármol que quedó en una casa antigua, sólo como un triste recuerdo de algo que todavía creemos que es glorioso. No nos dejaremos llevar jamás por las caricias y las miradas, negaremos siempre y hasta el cansancio nuestra misma vida llena de truculentos degenerados y violadores. Trataremos de engañar a tus aliados, intentaremos hacer amistades contigo, te obsequiaremos regalos a ver si caes aquí de nuevo. Caerás.
Sabes ahora que el títere con el que te burlaste del teatro (del teatro no se puede escapar, me dijo una muchacha hermosa), está en manos de algún mocoso desconocido y tu tarjeta en la cual pretendes insinuarme que no te busque como pareja, está en la basura completamente rota ¿Yo buscarte como pareja? cuando fueron otros, esos que no entienden nada de la vida y menos de mi vida, los que pretendieron en algún momento llevarme por ese limbo que pudo haberse pasado por mi cabeza pero jamás en mi corazón. Quererla a ella fue la plenitud para mi; comprobar que son esas relaciones fugaces, esos soplos en los que el metro cierra sus puertas repentinamente, los que más disfruto.
No es justo que me uses como la imagen iconográfica de lo que detestas. No te voy a pedir disculpas por el hecho de encarnar aquello de lo que escapaste, pero me duele que no hayas escogido a otra persona. Conoces muchas más que son iguales (yo no las conozco) pero me has utilizado a mi para golpear. Somos, definitivamente, de razas distintas. A un lado estás tu y los monstruitos (perdón, es que no puedo evitar ofenderlas), los que quieren volar, los que sólo tocan piel y ven más allá de lo que hay en los ojos de color. Al otro lado, estoy yo, están los matrimonios de mentira, los obesos, los patriotas, los que tenemos moral para juzgar las inmundicias que ustedes continuamente inventan, somos la barrera que los contiene, somos la chimenea de mármol que quedó en una casa antigua, sólo como un triste recuerdo de algo que todavía creemos que es glorioso. No nos dejaremos llevar jamás por las caricias y las miradas, negaremos siempre y hasta el cansancio nuestra misma vida llena de truculentos degenerados y violadores. Trataremos de engañar a tus aliados, intentaremos hacer amistades contigo, te obsequiaremos regalos a ver si caes aquí de nuevo. Caerás.
Sabaha ¿Dónde estás? Te necesito más que nunca y sigo caminando solo. Me he encerrado de pánico ante el ejército enemigo que me persiguió y golpeó, y no te encuentro. Entregué mucho cariño a las mujeres de la muñeca de trapo y sé que me perdonas por eso, porque sabes que mi corazón puede entregar mucho, pero sólo es tuyo. Ni siquiera puedo encontrar la cascada donde te soñé bañándote desnuda para mi, donde hicimos el amor. Me falta mucho por caminar y tengo miedo que todo se acabe antes de que pueda llegar a Belgrado. Las lágrimas caen arrastrando la suciedad de mi cara, por ver tanto odio, y eso carcome, temo que los gusanos vuelvan a entrar, sé que me persiguen. Sólo algo bueno tengo de estos días - ya van tres veces que me pasa lo mismo - el lunes, al hacer mi parte en el escenario, sentí una onda de energía que recorrió el cuerpo, fuerte, me remecí entero, las palabras mientras actuaba brotaron y no me di cuenta que en realidad ya no era yo, Ismael, le chat au belgrade quien las pronunciaba. Fue otro quien las pronunció. La piel se me puso de gallina cuando terminé.

3 Comments:
El gato se relame después de haberla engullido, vomitado y vuelto a destrozar... fuerte lo tuyo, un necesario desahogo creo yo.
Quien te viera y quien te vio. Me hace recordar... tantos momentos estivales, justo ahora que no veré el verano por dos años. Saludos grandes.
Podría decirse, aunque tal vez siempre he sido igual y no te habías percatado. Como sea, esto fue una apología necesaria, una redención de mi parte y un aprendizaje que se veía venir.
Fuerte...no sé cuando deja de escribir el personaje y cuando eres tú el que está "dandole" a la tecla...
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