samedi, décembre 30, 2006


En el final.

Antes que termine este año, quiero que sepas que le compré una cadena y me lo colgué al cuello para siempre. No se como decírtelo, no puedo llamarte, no puedo escribirte, sólo si llegas a ver ésto lo lograré.
Antes que termine el año quise escribir que clavaste una daga con su empuñadura en mi pecho, y la esperanza retoma su camino. Tu regalo ha estado siempre azul, azul oscuro, verde. Me descubro para ver si tus ojos están ahí. Sabes que, este año descubrí que en realidad nunca alcancé a ver los delfines, y me fui para siempre de la casa de mi árbol muerto, salí a buscar, muy lejos, completamente solo, a aprender todo lo que no sabía, caminar y hablar, sentir y dejar atrás todo. Pero ahora todo es muy distinto, después de ésto que me has dado, se lo que estoy buscando: verlos de nuevo y hundirme para verlos bajo el agua.
Al terminar este año, siento pena por ese día, por no haber sido yo quien te diera el regalo que merecen tus ojos. Una vez, recibí aviones y soldados de juguete, y fui muy feliz. Otra vez, me regalaron toda la música que me gustaba (ya sabes, a estas alturas, recuerdos añejos), y también fui muy feliz. La última vez recibí un tren que giraba y giraba en torno a ciudades imaginarias que algún día armaré en un dormitorio de mi futuro hogar; también fui feliz. Fui feliz de recibir las cosas que quería, o las que otros creyeron que necesitaba.
Ahora que se acaba el año, no se que decir. Estoy bloqueado y no entiendo nada, o quizás al fin entiendo todo. Estoy loco, no deberías hacerme caso en nada.
Antes que termine el año, sabrás que probablemente todo se acabe, y los caminos sean distintos, lejanos por los años, lejanos por lo que tu y yo queremos hacer, lejanos por quien nos acompaña. Seguramente, nunca cantaremos una canción juntos ni aparezcamos caminando uno hacia el otro, frente al público, o quizás cambiemos todo para que no sea yo el que camina hacia ti. Mejor así ¿no crees?.
Antes que termine el año, sabrás que he visto la mujer más hermosa y el corazón que más sobresale, y de él, el regalo más lindo que jamás me hayan hecho.